Dicen que cuando alguien siente pasión por algo, no existen obstáculos ni malos momentos. Es lo que me pasa a mí con Urduliz.
Si me paro a pensar en lo que han sido todos estos años de servicio en el Ayuntamiento, ya sea como concejal o como alcalde, los recuerdos agradables ganan por goleada a cualquier otra experiencia. Y lo cierto es que uno no deja nunca de querer más. Siempre hay un motivo para seguir trabajando; para intentar alcanzar ese objetivo personal.
En todos estos años, yo -como vosotras y vosotros- he asistido a un proceso de transformación muy importante en nuestro municipio. He visto los proyectos pasar de maquetas a realidades. Y también he querido estar presente en su evolución, de una manera muy directa, para garantizar que la esencia de Urduliz no se diluyera. Es un sentimiento que todas las personas que vivimos aquí compartimos; sabemos lo que es y ha sido Urduliz, y sabemos que nuestro futuro está directamente conectado a un sentimiento de pertenencia y de apego que está por encima de todo.
Pero como os decía, el futuro no espera a nadie. No nos podemos quedar quietos esperando a que nos pase por encima. Yo, al menos, prefiero hacer todo lo que esté en mi mano para garantizar que tenemos capacidad de decisión. Os confieso que ilusión y empeño no me faltan. Es posible que no todo suceda como uno desearía, pero también para eso debemos estar preparados. Porque, sin duda alguna, algunas cosas nos costarán mucho -mucho tiempo, mucho esfuerzo y, posiblemente algunos disgustos- pero os aseguro que, al final, la satisfacción del trabajo bien hecho borra cualquier mala experiencia.
No sé si he sido capaz de plasmar en estas líneas la pasión de la que os hablaba. En cualquier caso, como sé que muchos de vosotros y vosotras tenéis esa misma pasión, me gustaría que recorriéramos ese camino juntos. Podéis contar conmigo para seguir trabajando por el mejor Urduliz que podamos imaginar.
Queremos trabajar por y para el futuro de Urduliz